Tutorial: ¿Qué materiales básicos necesitas para empezar a serigrafiar?

¿Quieres empezar a serigrafiar y no sabes cuáles son los materiales básicos que vas a necesitar? ¿Estás pensando en montar un pequeño taller casero de serigrafía y quieres saber qué herramientas e instrumentos has de adquirir?  En este tutorial te explicamos, uno por uno, todos los materiales esenciales que todo serígrafo guarda en su taller para que tú también puedas lanzarte a estampar tus propias creaciones. 

A lo largo del tutorial verás recomendaciones y enlaces a ciertos productos. Nuestra intención no es publicitar nada, sino facilitarte el trabajo recomendándote aquello que sabemos que funciona y dónde puedes conseguirlo. Seguramente haya materiales mejores y, quizá, más baratos.

Índice de contenidos

La pantalla
La racleta
La emulsión
El fotolito
La insoladora
Bisagras, pulpo de serigrafía y mesa lineal
La tinta
Presupuesto



La pantalla

La pantalla se compone de un bastidor rectangular de madera o metal con una malla de tela tensada y pegada a él. El bastidor puede ser de madera (las más económicas, pero se acaban combando con el tiempo), de hierro hueco (permanecen rectas, pero pesan y cuestan algo más) o de aluminio (las mejores por su resistencia y liviandad, pero también las más caras).

La malla suele ser de poliéster, un material sintético muy resistente y flexible. En origen, estas mallas eran de seda (seri procede del latín sericum, que significa seda). El tejido de la malla puede ser blanco o amarillo, siendo éstas últimas las que obtienen reproducciones más precisas porque la luz que reflejan, al ser de color amarillo, no interfiere en el proceso de insolado (la emulsión fotosensible empleada en el proceso de revelado no reacciona a la luz amarilla).

La hilatura de la pantalla expresa el número de hilos por centímetro cuadrado. Esto viene siendo, algo así, cómo la resolución de la pantalla. A mayor hilatura, mayor capacidad de detalle. Suelen ir de 40 a 120 hilos: entre 70 y 120 para papel y de 40 a 70 para textil. Cuanto menor es la hilatura, mayor es el paso de tinta a través de los pequeños poros de la malla, lo que garantiza una mejor cubrición y opacidad. Sucede lo contrario con pantallas de mayor hilatura, que permiten un menor paso de tinta, pero son capaces de reproducir magníficamente los detalles más minuciosos. Por estas características, las pantallas que se emplean para serigrafiar sobre soporte textil son de baja hilatura y las utilizadas para serigrafiar sobre papel son de hilaturas más altas. 

Si estamos empezando y no tenemos claro qué vamos a serigrafiar, lo mejor es comprar una pantalla de hilatura intermedia que nos sirva tanto para serigrafiar en tela como en papel (una pantalla de 77 hilos resultaría perfecta). En la página web de Vostok Printing Shop puedes encontrar una guía con los resultados que ofrecen las distintas hilaturas y así poder decidir cuál se adapta mejor a tus necesidades.

 

La racleta

La racleta es la herramienta que sirve para estampar. Está formada por un soporte de madera o metal que sujeta una goma flexible. Los soportes de madera son más asequibles y resultan una buena opción para empezar, pero con el agua de los lavados se van deteriorando poco a poco hasta quedar inservibles, mientras que los metálicos, de uso industrial, aunque son más caros, permanecen intactos con el tiempo y, además, permiten intercambiar gomas de distintas durezas.

La goma presenta varios colores según la dureza de la misma, indicada en número de shores. Las verdes, de mayor dureza (75 shores), se utilizan para serigrafía en papel. Las rojas son más blandas (65 shores), lo que se traduce en un mayor paso de tinta, por lo que se emplean en serigrafía textil.



La emulsión

La emulsión es un líquido fotosensible mediante el que se crea una plantilla en la malla de la pantalla. Las hay de dos tipos: presensibilizadas, que vienen ya activadas y listas para su uso en un solo envase; y de diazo, acompañadas por un pequeño bote con polvos, el diazo, un activador con el que se ha de mezclar para sensibilizarla. Con el tiempo van perdiendo sus propiedades hasta caducar. Se recomienda almacenarla siempre en un lugar frío, como la nevera, para ralentizar este proceso. Bien conservada, una emulsión puede durar meses y meses. Es fundamental manipularla sólo con una luz tenue de color amarillo o rojo, porque estos tonos poseen las longitudes de onda más alejadas de su espectro sensible, el UV, y, por tanto, no reacciona. También existen emulsiones manipulables a plena luz del día. La emulsión se aplica sobre la pantalla con una herramienta especial llamada raedera, que permite suministrar una capa muy fina de emulsión sobre la pantalla. Y se elimina con otro producto denominado recuperador. Imagen relacionada

El fotolito

El fotolito es una transparencia con el diseño a reproducir. Cualquier soporte transparente con zonas opacas que bloqueen el paso de luz funciona como fotolito: un plástico pintado con acrílicos o rotuladores, raspado, un cristal rayado, papel cebolla pintado… La idea es jugar con el paso de luz. No tiene ni por qué existir un soporte transparente, se puede experimentar con recortes, cartones, polvos, sombras…

Para obtener fotolitos digitales a partir de un diseño hecho o procesado con el ordenador existe el papel poliéster: hojas imprimibles en cualquier tipo de impresora. Las impresoras de inyección de tinta son las más recomendables por lo grueso y opaco de la capa que producen. Las impresoras láser también sirven, aunque suelen generar fotolitos menos opacos. Para éstas últimas se puede recurrir al spray ennegrecedor de tóner que ayuda a opacar el diseño impreso. Si no cuentas con impresora en casa, en la mayoría de imprentas te podrán imprimir sin problema este tipo de fotolitos.

Por último, los fotolitos profesionales se obtienen con una filmadora, un tipo de impresora que trabaja a una resolución mayor de lo habitual y con tintas especialmente opacas.

 

La insoladora

La insoladora es la fuente de luz que endurece la emulsión. La emulsión reacciona con varios tipos de luz pero la más adecuada es aquella con mayor porcentaje de luz ultravioleta de onda larga (UV-A), es decir, con una longitud de onda entre 350 y 400 nm. Las lámparas que emiten más cantidad de este tipo de luz se denominan actínicas o superactínicas y, con ellas, el tiempo de insolado suele ser inferior a un minuto. También hay otras opciones, como emplear la propia luz del sol. Impreciso, pero posible. Lo más recomendable para empezar es un foco halógeno de 500W, dos caballetes de madera y un cristal o plancha de metacrilato. Sólo tienes que colocar el cristal sobre los dos caballetes de madera, y el foco halógeno irá en el suelo entre las patas de ambos caballetes. Para insolar, tendrás que posar el fotolito en el cristal y, sobre él, la pantalla, una fina capa de espuma (la típica espuma que se emplea en el tapizado de sillones), una plancha de madera para repartir el peso y unos cuantos libros que ayuden a que el fotolito y la pantalla estén en contacto absoluto. 

Dependerá de la distancia del foco al cristal y del tipo de emulsión utilizada, pero el tiempo de exposición probablemente esté entre 5 y 10 minutos. Pero si tu nivel de serigrafía es más avanzado y quieres fabricarte una insoladora UV puedes seguir este tutorial. 


Bisagras, pulpo de serigrafía y mesa lineal

Estas son las herramientas para estampar en serie. Varían en función del soporte a estampar pero todas ellas tienen en común la misma labor: permitir estampar una y otra vez con precisión. Las bisagras de serigrafía son el elemento más sencillo y uno de los más útiles. Permiten registrar a la perfección varias tintas en papel y cumplen en textil a una tinta, pero la cosa se complica con varias tintas sobre textil. No es imposible, pero casi. Para eso están las mesas lineales y los pulpos. Se introduce la prenda en el soporte y son las pantallas las que se mueven: con cada tinta van y vienen (mesa lineal) o giran (pulpo) sobre la prenda. ¿Cómo hacerlo sin mesa ni pulpo, sólo con bisagras? Utiliza una plancha de madera o cartón pluma para introducirla dentro de la prenda. Échale siempre un poco de pegamento en spray y utiliza un astralón (el astralón en un método de registro para casar distintas capas con precisión) para comprobar dónde cae antes de lanzarte a estampar.

Resultado de imagen de bisagras de serigrafía

La tinta

Existen dos grandes grupos: las solventes y las tintas al agua. Las primeras están hechas a partir de un medio oleoso y se diluyen con disolvente, mientras que las tintas al agua, como su nombre indica, sólo requieren de agua. Son menos tóxicas y contaminantes, así como más sencillas de manipular en casa y pequeños talleres que no cuentan con la infraestructura necesaria (como, por ejemplo, una buena ventilación). Las tintas al agua se dividen en lacas (opacas, se superponen completamente las unas a las otras) y acraminas (semitransparentes, se mezclan entre sí generando colores nuevos en aquellas zonas donde se superponen). También se puede añadir base transparente a las lacas para modificar su opacidad.

La viscosidad es un punto fundamental de la tinta: siempre hay que batirla antes de estampar para que adquiera una textura similar a la miel. Y, sólo si es necesario, se añade un poco de agua (demasiada afecta a la opacidad y calidad de la tinta) o retardante (demasiado anula el curado de la misma, lo que supone un futuro desastre en la lavadora).


Presupuesto

Para estimar el siguiente presupuesto hemos tomado como referencia los precios de proveedores de materiales de serigrafía que venden a través de Internet, como Vostok Printing Shop, Pulpo en su tinta o Arkiplot. Para el resto de materiales, como los caballetes de madera y el foco halógeno para la insoladora, nos hemos fijado en los precios dados por grandes superficies que se pueden encontrar en cualquier ciudad. No obstante, este tipo de materiales también los puedes encontrar en ferreterías o tiendas de Bellas Artes y manualidades. 

  • Pantalla de 77 hilos de tamaño 40x50cm: 22,50€
  • Racleta de 25cm: 20€ aprox.
  • Emulsión: la variedad de emulsiones es bastante amplia, pero su precio general se encuentra en los 20 y 30€.
  • Raedera de 25cm: 20€ aprox. 
  • Papel poliéster para los fotolitos: la marca Abezeta vende cajas de 100 unidades tanto de tamaño A3 como A4. La caja de 100 unidades de tamaño A4 vale 15€. No obstante, también puedes hacer fotolitos en papel cebolla (tanto digitales como manuales) o sobre cualquier otro tipo de papel traslúcido o transparente. 
    Insoladora: el precio de una pareja de caballetes de madera ronda los 10€; un metacrilato de 50x50cm nos costará unos 15€ y el foco halógeno 10€.
  • Bisagras: 20€
  • Tinta: el precio de la tinta varía en función de la cantidad y el color. Normalmente, sus precios se encuentran entre los 10€ y los 20€. Pero si no queremos comprar tinta especial para serigrafía, también es posible estampar con el tradicional acrílico. Eso sí, hay que tener en cuenta que el acrílico se secará mucho antes en la pantalla. 

Presupuesto final: 162,50€

🙂