Un repaso a la historia del arte gráfico contemporáneo en América Latina y el Caribe

Dentro del universo gráfico latinoamericano han sobresalido en las últimas décadas agrupaciones, talleres y eventos de gran transcendencia a escala nacional e internacional. Estas líneas pretenden sumergirnos en un somero sondeo acerca de este tema mediante una recopilación de talleres y artistas, enlazados muchos de ellos a sus sitios web originales, que nos harán viajar a través del tiempo y del espacio por el continente americano. 

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México, país con una larga y sostenida trayectoria en el ámbito gráfico, descuella ya desde el año 1937 con el famoso Taller de Gráfica Popular, fundado por los artistas Leopoldo Méndez, Pablo O´Higgins y Luis Arenal Bastar. Con este taller se propició el rescate de la memoria de la tradición gráfica mexicana y la propia Revolución Mexicana con su proyecto artístico Estampas de la Revolución Mexicana. Con el empeño de posibilitar una conciencia política en el pueblo se estableció un fuerte diálogo entre las obras y el espacio público, y se hicieron carteles, volantes, revistas y hasta murales móviles que recorrieron Ciudad México y Guadalajara en asociación con sindicatos y organizaciones populares de alcance nacional y extranjero.

Su trayectoria e impacto artístico y sociocultural con la impartición de talleres y adopción de técnicas experimentales hasta mediados de la década del sesenta, se reflejó de manera directa en el desarrollo del Movimiento Gráfico del 68, el cual aunó a estudiantes de la Escuela Nacional de Pintura y Grabado y de la Escuela Nacional de Artes Plásticas.  

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En 1983 abrió sus puertas el Taller Gráfica Bordes en Guadalajara a cargo de Pilar y Carmen Bordes, y desde 1996 tiene su sede en Ciudad de México. También destaca La Trampa Gráfica Contemporánea que radica en esta misma ciudad desde el año 2009 y por iniciativa de Ernesto Alva Franco y César Catsuu López. Ambos son espacios colaborativos y de exposición que legitiman la producción gráfica en México. En La Trampa Gráfica Contemporánea se organiza el Gran Salón Contemporáneo (2010) con el cual se le otorga visibilidad al arte gráfico mexicano.

 Y no se puede dejar de mencionar al Taller de Serigrafía 75o Color que, por iniciativa del maestro Arturo Negrete y secundado por el diseñador Rafael López Castro, desde 1984 apuestan por la promoción de la serigrafía artística mexicana, y la gráfica nacional en general, y colaboran con artistas de otros países. Su nombre proviene precisamente de la inclinación de 75o que debe tener la racleta al hacer la estampación. Por este taller han pasado ya tres generaciones de artistas mexicanos, lo cual constituye todo un privilegio. De igual modo es válido destacar el Museo Nacional de la Estampa (1986), y en los últimos años la Trienal de Artes Gráficas TAG. 

12_mexiac_adolfoLucha, linograbado de Adolfo Mexiac.

El escenario caribeño no ha estado exento de la tradición gráfica, Puerto Rico y Cuba dentro del llamado Caribe hispano han desempeñado una labor sostenida en el desarrollo de una gráfica caribeña y latinoamericana. En Puerto Rico es oportuno señalar el Taller de Cinema y Gráfica de la Administración de Parque y Recreo Públicos (1946-1949) en el cual fue protagonista la serigrafía, gracias a la artista y fundadora de este espacio Irene Delano. Aquí se crearon carteles vinculados con campañas de prevención de salud y de bien público.

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En 1949, en sustitución a esta institución se abre el Taller de Gráfica de la División de Educación de la Comunidad (DIVEDCO) en el departamento de instrucción pública de Puerto Rico, el cual forjó una tradición de la cartelística asociada a eventos culturales de todo tipo.
Un año más tarde nace el Centro de Arte Puertorriqueño (CAP), y en 1955 el Taller de Gráfica del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) en San Juan Puerto Rico. Este taller impulsó la creación de la Escuela de Artes Plásticas (1966), de sus aulas salieron prominentes artistas especializados en el arte gráfico. De ahí que, gracias a todas estas iniciativas, germinaron proyectos como Taller Alacrán (1968) fundado por el maestro Antonio Martorell, el Taller Bija en (1970-1987) de los artistas Rafael Rivera Rosa, Nelson Sambolín y René Pietri, el Taller Guasábara, desde 1970 hasta la actualidad a cargo del artista Pablo Maysonet, y el Taller-Estudio Prisma (1989-2008) de los artistas boricuas Joaquín Reyes, Omar Quiñones y Eliasim Cruz. En cada uno de estos talleres, la serigrafía ha sido la reina en la producción de carteles como medio de movilización social. A partir de figuras individuales, en los últimos años también se ha seguido con esta tradición artística. Por último, es importante citar la fiesta del grabado en esta nación boricua con la Bienal de San Juan del Grabado Latinoamericano y del Caribe (1970-2001), y que en 2004 deviene en la Trienal Poli/Gráfica de San Juan: América Latina y el Caribe.

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En Cuba, uno de los pioneros en la introducción de la serigrafía artística para promocionar los filmes de exhibición en las salas de cines de La Habana, fue el artista plástico Eladio Rivadulla Martínez; gracias a su sapiencia y su ardua trayectoria artística, junto a otros diseñadores y pintores, desarrolló por iniciativa del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y con colaboraciones a escala internacional, el movimiento cartelístico cubano de la década de los sesenta y setenta asociado al lenguaje cinematográfico cubano, el cual ha llegado hasta nuestros días.

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Cartel de Eladio Rivadulla Martínez.

También se debe reconocer al Taller de Serigrafía Artística René Portocarrero que comenzó en 1982 con alumnos de la Escuela Nacional de Arte y del Instituto Superior de Arte (ISA) –hoy Universidad de las Artes de Cuba-, como un espacio de continua experimentación e intercambio con el panorama plástico nacional y extranjero, el cual sigue contribuyendo a revalorizar la serigrafía como expresión artística, a pesar de las nuevas técnicas de impresión digital. Otras instituciones importantes son el Taller Experimental de la Gráfica de La Habana (1962), que aúna a creadores que se desenvuelven en múltiples variantes gráficas; la cátedra de Grabado en la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro, el departamento de Grabado de la Facultad de Artes Visuales, de la Universidad de las Artes de Cuba, el Taller de Gráfica Contemporánea del artista plástico Nelson Domínguez, así como otros talleres ubicados en Pinar del Río, Cienfuegos, Villa Clara y Santiago de Cuba. Es meritorio también señalar exposiciones y eventos importantes como el Encuentro Nacional de Grabado (1983), exposiciones como el Grabado Cubano Contemporáneo (Museo de Arte Colonial en La Habana, 1991), la muestra Vindicación del Grabado (en la galería La Acacia, en 1994), y eventos que llegan hasta nuestros días como el Premio La Joven Estampa (1987) dedicado al grabado latinoamericano y auspiciado por la Casa de las Américas,  y la Huella Múltiple (1996) ambos con sede en La Habana, así como el Concurso Nacional de Calcografía Belkis Ayón (2013) de carácter bianual en la provincia de Cienfuegos.

En la República Dominicana, se funda el Taller de Grabado de la Escuela Nacional de Bellas Artes de Santo Domingo por invención de la artista plástica dominicana Rosa Tavárez, el cual sigue vigente, así como el Taller de Litografía a cargo del artista Miki Vicioso en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo.  También es importante mencionar al Taller Experimental de Gráfica de Guatemala(TEGG) que desde el año 2007 a cargo de Mario Santizo promueve un espacio de revalorización de la gráfica artística en ese país.  En los últimos años en Colombia se ha desarrollado un movimiento de talleres gráficos artesanales como El Gancho Taller de Gráfica en Bogotá en el que se fabrica prensas para grabado y la creación gráfica, el Taller Arte Dos Gráfico que desde el 1977 por María Eugenia Niño y Luis Ángel Parra opera en Bogotá, y colectivos estrechamente vinculados con el contexto político colombiano como el Taller Trez, el Taller Arbitrio, este último nacido de las aulas de la Universidad Pedagógica de Bogotá, el RatTRap, la Obra Negra y el Taller de las Moscas. La Bienal de Artes Gráficas de Cali (1970-1986) también contribuyó a la visibilización de la gráfica colombiana y latinoamericana, en el año 2018 se inauguró la Primera Bienal Nacional e Internacional de Grabado en Cota, en este país sudamericano.

En el cono sur sobresale Argentina, que desde la década de los sesenta tiene un despertar de la gráfica, con la Galería Plástica de Buenos Aires (1960), con la cual se inaugura el Primer Certamen Latinoamericano de Xilografía, y también da origen al Museo Nacional del Grabado (1960). La Primera Bienal de Grabado Guillermo Facio Hebequer por iniciativa de la Academia Nacional de Bellas Artes se desarrolla a partir del año 1967, y ya entre 1968 y 1972, se realiza la Bienal Internacional de Grabado de Buenos Aires por el Club de la Estampa (1965-1984). Hacia los años 2000 surgen nuevas agrupaciones al calor de revueltas sociales y estudiantiles como Gráfica Popular Grapo conformado por diseñadores y al mismo tiempo docentes de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza, que abogan por el diseño e impresión de carteles de carácter popular; Onaire Taller de Gráfica Popular (TGP) (2007) grupo de diseñadores provenientes de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (FADU-UBA), el Taller Popular de Serigrafía (TPS) (2002) en Buenos Aires, todos movidos por el espíritu de las luchas sociales y los movimientos de protestas. En el 2019 se lanzó la I Bienal Nacional de Grabado Mercedes Pequeño Formato Miniprint y la I Bienal Internacional de Grabado y Arte Impreso (BIGAI).

En Brasil, desde el año 1951 con la Bienal de São Paulo se le ha otorgado un espacio privilegiado a la gráfica de la nación, también se debe destacar el evento Rio-Gravura en Brasil (1999), la apertura del Museo del Grabado fundado en 1989, y la Bienal de Arte Contemporáneo de Curitiba (2005 hasta la actualidad), y un centenar de talleres de arte gráfico entre los que se pudieran citar Ateliê Dragão, Bendita Gambiarra, Estúdio Baren y el Estúdio Lâmina,

En resumen, existe un amplio quehacer gráfico latinoamericano y caribeño que se reoxigena cada día con la apertura de nuevos talleres, agrupaciones y gestión de eventos y que contribuye al fortalecimiento del movimiento gráfico del Otro Lado del Atlántico.


Anabel Caraballo Fuentes
(Universidad de La Habana, Cuba).

Estudiante en prácticas del Máster de Estudios Avanzados en Historia del Arte de la Universidad de Salamanca.